Tras la muerte de mi mascota a los doce años de edad y quedarme un espacio libre en el patio, decidí buscar un reemplazo. Estuve deambulando por ahí e incluso barajando la posibilidad de adquirir algún ejemplar de otra raza. Finalmente, tras las buenas referencias recibidas, me interesé por una camada en la isla de Tenerife. Así es como contacté con Xerach, artífice de los perros de Línea M.
Tras ver unas fotos me decidí por una hembrita atigrada que me pareció muy simpática. En Enero de 2012 hice un viaje relámpago a la isla que literalmente duró tan sólo unas pocas horas. En el aeropuerto me encontré con Xerach y Nico.
En el poco tiempo que tuvimos juntos me dio tiempo a ver algunos de los productos de la cantera de Línea M. Perros serios y con carácter, justo lo que estaba buscando. Horas más tarde y tras un tortuoso viaje en avión, me encontraba en Madrid con mi nuevo fichaje, Cora.
Una de las cosas que más me gustó de ella es que no era un animal destructivo, se pasó toda la noche en la cocina y no mordió absolutamente nada, cualidad que afortunadamente aún conserva.
Cora fue creciendo y mostrando su carácter desde temprana edad. Su “infancia” se desarrolló durante unos meses en los que estábamos haciendo obras en la casa por lo que era frecuente ver obreros trabajando. Resultaba de lo más curioso ver como Cora les gruñía y se enfurecía en cuanto alguno de ellos aparecía cerca de su jurisdicción.
Con seis meses de edad la llevé a la sexta prueba de aptitud del Presa Canario que se celebró en el Centro Security Dogs, en Madrid. Como no podía ser de otra manera, salí encantado con su trabajo.
Cora siguió madurando y se ha ido convirtiendo en una perra con bastante agilidad y que disfruta mucho haciendo ejercicio.
Cuando contaba con 11 meses de edad participó en la 7ª prueba de aptitud, celebrada igualmente en el centro Security Dogs.
Poco a poco Cora ha ido desarrollando su estructura y, a sus 15 meses de edad, va adquiriendo ese aspecto rocoso que presentan los animales de nuestra raza. A ello contribuye su amor por el trabajo y el ejercicio físico, disfruto mucho paseando con ella por el campo subido en mi scooter, ya que de otra manera sería imposible seguirla cuando alcanza velocidades de 30 km/h , algo bastante decente para un animal de nuestra raza.
Cora es fruto del cruce entre Chuto y Duke, aquí podéis ver detalladamente su pedigree:
Por último, agradecer a Xerach por darme la oportunidad de contar con este animal
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